
La primera fase contempla 27 mdp, retiro de bolardos y acciones para reactivar el Centro Histórico de Torreón.
La regeneración del Paseo Morelos inició esta semana con los primeros trabajos de la primera etapa del proyecto, una intervención urbana que busca mejorar la movilidad, el espacio público y la actividad económica del Centro Histórico de Torreón.
La obra es ejecutada por ZAFE Construcciones y se desarrollará por etapas para reducir afectaciones a peatones y automovilistas. En esta fase inicial, los trabajos se concentran en vialidades aledañas a la Plaza de Armas, donde actualmente se realizan trazos y mediciones en coordinación con el Colegio de Arquitectos.
El director de Obras Públicas, Juan Adolfo Von Bertrab Saracho, informó que en los próximos días comenzarán los trabajos formales, que incluyen el retiro de bolardos, la adecuación de la ciclovía, la rehabilitación de banquetas y la integración de concreto peatonal del Paseo Morelos en el tramo que va de Zaragoza a Rodríguez. La ampliación de banquetas alrededor de la Plaza de Armas se estima que inicie en un plazo de 15 a 20 días.
La inversión destinada a esta primera etapa asciende a 27 millones de pesos, recursos provenientes de las aportaciones del Centro Histórico. Uno de los ejes centrales del proyecto es el ordenamiento de la movilidad, particularmente en materia de estacionamiento. Al respecto, Mario Talamás Murra, presidente del Colegio de Arquitectos de la Comarca Lagunera, explicó que el planteamiento busca reducir la ocupación del espacio público por vehículos, privilegiando un esquema en el que las personas se estacionen en espacios adecuados y recorran el Centro Histórico a pie, fortaleciendo la seguridad, la convivencia y la actividad económica.
El arquitecto destacó que el proyecto fue cabildeado con el IMPLAN, la Dirección de Obras Públicas, la iniciativa privada y la ciudadanía, incorporando observaciones para su desarrollo. Añadió que se impulsa la creación de un fideicomiso del Centro Histórico, que permita coordinar recursos públicos y privados para fomentar inversiones, particularmente en estacionamientos formales.
La regeneración del Paseo Morelos contempla la reconstrucción total de banquetas, mobiliario urbano, iluminación funcional, bancas, zonas de captación de agua pluvial y la plantación de nuevos árboles, respetando la vegetación existente. Asimismo, se prevé regular la presencia de comerciantes ambulantes, asignándoles espacios definidos para evitar obstrucciones en la plaza cívica.
Finalmente, Talamás Murra señaló que el principal reto será que, una vez concluida esta primera etapa, el Centro Histórico recupere actividad y dinamismo, consolidando al Paseo Morelos como un corredor urbano más ordenado, seguro y accesible para peatones, ciclistas y automovilistas.







